Encontré este mosaico granítico de casualidad el año pasado buscando pisos para una obra. Medía 50x50cm y era de cuarzo blanco con escallas de mármol. Solo quedaban dos piezas.
Estos mosaicos están en extinción. Se hacían principalmente durante los años 40 y 50, en pleno auge de la industria del mosaico, impulsada por las familias italianas inmigrantes que traían con ellas el oficio tan popular conocido como Terrazzo. Encontraron en el mosaico una forma de expandir la industria e implementar la técnica a gran escala.
Con la aparición de la cerámica, liviana y maniobrable, la industria del mosaico entró en declive y con ella la explotación de las canteras. Se redujeron el tamaño de las piedras y la variedad de colores y de ese modo también se perdió una parte muy artesanal del oficio, que consistía en componer y acomodar una por una, las piedras grandes en cada molde. La fabricación de mosaicos se alejó lentamente de las casas para encontrar una salida en la instalación de pisos para edificios públicos y veredas que persiste hasta el día de hoy y le permite seguir produciendo a las pocas empresas familiares que quedan.
Ésta mesa es producto de tomar ese material y aislarlo de su contexto, entendiéndolo como pieza única que cobra valor de antigüedad. Perdidas en el tiempo, estas piezas transformadas en mesa intentan recuperar un último vestigio de funcionalidad.
Esta breve reseña es el principio de otro proyecto que estoy tratando alrededor del mosaico granítico. ¡Espero que les guste!
Foto: mesa de mosaico granítico, sobre estructura de hierro. Fondo de travertino y piso de porcelanato simil piedra.